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Chalatenango, la ciudad de los portales

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Cuando usted llega a Chalatenango no puede dejar de apreciar la belleza de los lindos portales con los que cuentan muchas de sus casas  ubicadas en el centro histórico de la ciudad. Pero, detrás de una característica arquitectónica tan marcada como ésta, siempre hay una historia que la gente cuenta.

Chalatenango, la ciudad de los portales

Durante la época colonial, Chalatenango se caracterizó por la explotación del añil, tanto así que se creó una Feria para comerciar este producto. Lo que hoy en día se conoce como la “Feria de los Santos“, la cual se celebra el 2 de noviembre, en aquel tiempo se le conocía como “La Feria del añil”. Posteriormente se adaptó el nombre por coincidir con las fechas en que se celebra “Halloween” o “Día de las Brujas”. Pero en los tiempos de la colonia, esta feria estaba lejos de celebrar a los muertos.

La historia oral cuenta que medio mes antes del 2 de noviembre, la ciudad se llenaba de visitantes que venían de Centroamérica y Sur América, cargados de productos propios de sus lugares de origen, para cambiarlos por cubos de añil.

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Los constructores vieron, entonces, la necesidad de construir casas con portales para que, durante el tiempo en que duraba la Feria, los comerciantes pudieran protegerse del sol. Las ventas comunes permanecían en las calles, y los que tuvieron la posibilidad de construir sus lindas casas con portales aprovecharon la oportunidad, y establecieron “pulperías”, o tiendas de abarrotes como se les conoce hoy en día.

Claro que esta historia proveniente de la tradición oral tiene su contraparte en la historia que guarda el gremio de arquitectos, que dice que las “Leyes de Indias”, es decir, las leyes de España para las Américas en tiempos de la colonia, exigía que se construyeran portales alrededor de las plazas.

Sin embargo, Chalatenango tiene la característica que no sólo se encuentran portales alrededor de la Plaza, sino por todo el pueblo, prueba que se les dio un uso especial y diferente, que en otras ciudades coloniales en El Salvador.

Aún quedan algunos portales antiguos de madera, sin embargo la mayoría son de cemento. Algunos han tenido que ser restituidos por razones de seguridad, ya que los portales originales eran tan viejos que se podían caer y lastimar gente.

CONCULTURA exige, a todos aquellos que tienen casas con portales, un permiso especial para poder hacer una remodelación o sustitución de portales, y les exige conservar la forma del portal, aunque permiten usar otro tipo de materiales de construcción.

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