Pedro Valle

Pedro Valle es uno de los poetas que se destacan actualmente en la poesía Salvadoreña. Nació en La Palma, Chalatenango, el 17 de abril de 1965 y fue uno de los miembros fundadores del Taller de Letras Gavidia (conocido popularmente como Talega), el cual existió entre 1993 y 2002.

Pedro Valle

Su inclinación por la literatura surgió desde la época del bachillerato, en los años 80s, en pleno auge de la guerra donde incluso escribió un poemario (libro de poemas). Esta fue una experiencia que le abrió las puertas al mundo literario.

Actualmente Pedro Valle se desempeña como profesor de Literatura en el instituto de La Palma; es un poeta comprometido con los jóvenes porque cree que en el siglo actual en que vivimos, en El Salvador no existen muchos referentes de la poesía.

Es por ello que desde el 1999 fundó el Taller Literario Añil de La Palma, donde jóvenes poetas del bachillerato de dicha localidad dan a conocer sus primeros pasos en los versos y logran triunfar después.

En su carrera ha recibido múltiples galardones por su obra. Ha publicado en la antología poética Juego Infinito.

Tiene dos libros de poesía editados: Habitante del Alba (1998) y Del deshabitado y otros poemas (2005). Ha realizado diversas lecturas en Guatemala. Honduras y Nicaragua.

Recomocimientos

  • Primer lugar Wang, interdate, 1988
  • Mención de honor Juegos Florales de Sonsonete, 1993
  • Primer lugar Juegos Florales de San Vicente, 1994
  • Primer lugar Juegos Florales de Cojutepeque, 1995
  • Primer lugar Juegos Florales de Chalatenango, 1998
  • Primer lugar Juegos Florales de Chalatenango, 2002
  • Primer lugar Juegos Florales de Chalatenango, 2004
  • Ganador de los Juegos Florales de Chalatenango, 2006
  • Ganador de los Juegos Florales de Esquipulas, Guatemala.

Chalatenango (Poesía)

Me dueles en cada paso,
en cada ternura,
en cada amanecer.

Me dueles en tu historia
de sangre chorti violentada,
en los ojos huérfanos,
de horizontes
en las bocas habitando,
geografías de sed,
en las manos impregnadas de añil
que sólo conocieron
el alfabeto sonoro de las milpas.

Me dueles en último invierno,
donde la muerte fue
esa extraña flor
enredada al árbol de los días,
despetalándose de canciones.

Sobre tus cerros y montañas
donde crecen los poetas,
en cada piedra,
en cada río;
también tengo mi piel,
también tengo mi voz
olvidando dolores,
fertilizándose de sol,
son mis abrazos como Lempa
y el Sumpul,
abrazando esta tierra,
eternamente inaugurando
el milagro de otro amor.

2 Comentarios

  1. Pedro Valle 22 de noviembre de 2014
    • Misael Alemán 25 de noviembre de 2014

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